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Reacción
de los mercados
(El Mercurio, 28 de Marzo
de 2003.
Altamente
fluctuante ha sido el comportamiento de los mercados financieros en el
transcurso de los últimos meses, y esta volatilidad se ha visto acentuada
desde que se inició el conflicto bélico entre la coalición
anglo-norteamericana e Irak.
En el
caso particular de los mercados bursátiles, cuando ya se fue haciendo
evidente que ese problema internacional no se iba a resolver por la vía
pacífica, tendió a predominar una sensación de incertidumbre, y ello se
manifestó de inmediato en una baja de los principales índices
accionarios.
Sin
embargo, una vez que el Presidente Bush fijó un plazo fatal a Saddam
Hussein para entregar el poder - con lo cual, en la práctica, fijó una
fecha precisa para el inicio de las hostilidades- , se observó un cambio
en la dirección opuesta, tendencia que se mantuvo invariable hasta que se
conocieron las primeras noticias indicativas de que los focos de
resistencia iraquíes podían dificultar el desarrollo de la guerra.
El
comportamiento negativo de las cotizaciones accionarias en las plazas
bursátiles ocasionado por lo anterior se modificó nuevamente, una vez
que surgieron noticias más favorables para la coalición
anglo-norteamericana.
En
general, lo que se aprecia hasta ahora es una estrecha correlación entre
el comportamiento diario de los mercados financieros y las noticias
provenientes del frente de batalla. Tras las dificultades que las fuerzas
de la coalición experimentaron el domingo pasado - que los medios de
comunicación calificaron como mayores que las previstas- , algunas voces
advirtieron que una eventual prolongación del conflicto podría conducir
a una recesión mundial, pero esta opinión no es unánime.
En todo
caso, los vaivenes observados en las últimas semanas en las cotizaciones
bursátiles y en los precios de las principales monedas constituyen una
muestra elocuente de la alta sensibilidad de los mercados a los nuevos
fragmentos de información que se van conociendo en los distintos
ámbitos: ellos generan importantes cambios en la percepción de los
agentes económicos. Lejos de reflejar esto una falla en el funcionamiento
del mercado como mecanismo asignador de recursos, lo que verdaderamente
pone de manifiesto es la relevancia que tienen las expectativas en el
proceso de formación de los precios de los activos financieros.
Precisamente ésa es la razón por la cual no es posible predecir su
comportamiento y por la que fallan en sus pronósticos incluso los más
refinados modelos matemáticos construidos para tal efecto.
En el
caso de la guerra en Irak, a pesar de que hasta ahora no hay opiniones muy
discrepantes respecto de cuál va a ser su desenlace final, ciertamente no
hay claridad en cuanto a la forma que adoptará el desarrollo del
conflicto ni a su duración. Por tanto, si se considera que la posesión
de un título accionario de una sociedad otorga el derecho de recibir
dividendos - estos últimos, directamente relacionados con las utilidades
futuras de dicha empresa- , es obvio que ante escenarios inciertos, con
alcances diferentes en el perfil de utilidades de las empresas en el
tiempo, la reacción de los agentes económicos cambiará en función de
cuál sea en cada momento su percepción respecto de las perspectivas del
conflicto.
En lo
relativo a la cotización del dólar, la tendencia declinante de la moneda
norteamericana observada en los mercados internacionales durante los
últimos meses - que tiene su explicación en las persistentes bajas en
las tasas de interés decretadas por la Reserva Federal, tornando así
menos atractiva la inversión en títulos estadounidenses, unidas a la
percepción de debilidad de las cuentas externas de Estados Unidos-
mostró indicios de revertirse luego de iniciado el conflicto en Irak. En
la percepción de los agentes económicos adquirió mayor peso relativo el
efecto beneficioso de un eventual menor precio del petróleo en el corto
plazo, lo cual constituiría un aliciente para robustecer la economía
norteamericana. Sin embargo, habrá que acostumbrarse, también en este
caso, a convivir con un mercado altamente sensible y fluctuante. |